La reciente exposición dedicada a Ramón María del Valle-Inclán en Madrid ofrece una visión sorprendente y poco conocida del autor, en la que se muestran tanto su faceta literaria como aspectos personales que ayudan a comprender mejor su trayectoria.
Entre las piezas más llamativas se encuentran algunos objetos únicos, como una fotografía coloreada a mano, la única grabación existente de su voz recitando fragmentos de la «Sonata de outono» (1932), o incluso una radiografía de una herida en el pie causada por un disparo accidental. También se incluyen caricaturas y críticas de sus inicios en el teatro, donde comenzó su carrera como actor.
La exposición recorre su evolución desde sus primeros años hasta su consolidación como escritor. Tras su estancia en México, donde entró en contacto con el modernismo literario, Valle-Inclán desarrolló su propio estilo, lo que le convirtió en una figura clave de la literatura.
Uno de los aspectos más reveladores es la imagen de un Valle-Inclán muy diferente al mito: lejos de ser un autor bohemio y precario, era un profesional meticuloso que controlaba la publicación de sus obras y obtenía de ellas unos ingresos considerables. Además, construyó cuidadosamente su propia imagen pública.
La exposición también pone de relieve su círculo personal, entre los que se encuentran su esposa, la actriz Josefina Blanco, así como sus relaciones, los salones literarios y su intensa vida cultural entre España, México y Roma.
En definitiva, una exposición que no solo repasa la obra de Valle-Inclán, sino que también desmonta muchos de los tópicos que han rodeado su figura durante décadas.
👉 Puedes leer la historia completa aquí:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2026/03/19/josefina-blanco-tejerina-gran-actriz-eclipsada-valle-inclan-historia/0003_202603G19P30991.htm


